No es lo mismo el ciclismo de carretera que de montaña, así que las zapatillas tampoco serán iguales. Lo primero que debes tener claro es la modalidad que practicas y después conocer las características de cada una.
- Zapatillas de carretera: Si te encanta sentir el asfalto bajo tus pies necesitas unas zapatillas que te permitan pedalear cómodo, seguro y con mucha energía. Los modelos de carretera se caracterizan por ser rígidos para que puedas mejorar la técnica y ejercer correctamente la presión sobre el pedal. Lo más importante es no desesperarse nada más probarlas porque cómodas, lo que se dice cómodas no son, así que solo tienes una opción ¡pisarlas mucho para terminar acostumbrándote a ellas!
- Zapatillas de MTB: En cambio, si eres de los que prefieren subir y bajar colinas sin parar necesitas un modelo más flexible aunque reforzado en las zonas críticas que te proteja ante posibles caídas. Estamos hablando de las zapatillas de MTB que, además, cuentan con un sistema de ventilación que permitirán transpirar a tu pié.
- Zapatillas de Enduro:Son más anchas, cómodas y con una ligera plataforma que garantiza la movilidad del pié durante tus descensos. Cuentan con tejidos muy resistentes y han sido diseñadas para que puedas liberar el pié fácilmente en caso de urgencia o para evitar cualquier obstáculo en el terreno.
- También puedes encontrar zapatillas de gravel, esa disciplina híbrida que combina todo tipo de modalidades; urban, con aspecto de zapatilla de calle, o triatlón, más técnicas y diseñadas específicamente para mejorar el rendimiento del deportista.
La talla de la zapatilla puede suponer un verdadero quebradero de cabeza y es fundamental para garantizar la comodidad sobre tu bici. Tan malo es que te apriete en exceso como que te quede suelta, así que debes tener clara la talla antes de elegir el modelo. Seguro que no quieres acabar con los dedos dormidos o el pie lleno de tiritas por unas cuantas rozaduras.
Lo ideal es que tu zapatilla cuente con medio número más. Este margen te ayudará cuando tu pié se deslice hacia adelante, se inflame a causa del calor o en invierno tengas que introducir un calcetín específico para el frío, un poco más grueso de lo habitual.
Lo ideal es que cojas un metro y te midas el pie desde el dedo al talón así tendrás siempre la referencia exacta en centímetros. No olvides tomar las medidas tanto del derecho como del izquierdo porque, normalmente, existe una ligera variación de un pie a otro. Para tomar la decisión final debes escoger siempre el más largo y añadir unos cuantos milímetros para que no te quede ajustado. ¡Ah! y ¡no te olvides del contorno! mide la parte más ancha del pie y busca la zapatilla más adecuada a tu forma y empeine.
La forma de abrochar la zapatilla también es fundamental a la hora de elegir el modelo. Puedes encontrar:
- Cordones: Para los más clásicos. Pensarás que son retro pero la realidad es que muchos ciclistas no quieren prescindir del cierre tradicional. Su ventaja principal es que puedes ajustar la zapatilla a tu gusto desde los dedos hasta el tobillo, adaptando el calzado a la forma de tu pie.
- Velcro: Es muy cómodo, ligero y fácil de usar. Además, este cierre es más económico y permite ajustar la zapatillas de forma rápida y sencilla.
- Sistema BOA: Muy extendido entre la gama media-alta. Su comodidad se ha ganado el favor del público y se ha alzado con el título de mejor opción entre los profesionales. El dial enrosca el cordón de nylon o acero ajustando la zapatilla con precisión.
- Combinado: Para todos aquellos que después de leer las opciones no consigan decidirse ¡no os preocupéis! También hay una opción para vosotros: los cierres mixtos. Se trata de una combinación entre cierre BOA y cordones o velcro, que combina las ventajas de ambos cierres.
Parece un detalle insignificante pero la suela de tu zapatilla de ciclismo puede ser fundamental en la pedalada. No es lo mismo una suela de plástico que una de carbono, mientras que las primeras pueden llegar a resultar más cómodas gracias a su capacidad para flexar, con las segundas conseguirás transmitir toda tu energía en cada pedalada ¿con cuál te quedas? ¿comodidad o potencia? El precio también influye a la hora de elegir tu zapatilla de ciclismo porque el carbono siempre es más caro que el plástico. Por si todavía no sabes cuál escoger aquí os dejamos los pros y contras:
- Pros:
- Plástico:
- Cómodas
- Flexibles
- Baratas
- Carbono:
- Sentirás mejor cada pedalada
- Transmitirán tu potencia
- Mayor rendimiento
- Contras:
- Plástico:
- Menor sensibilidad
- Menor rendimiento
- Menos potencia
- Carbono:
- Más caras
- Más duras
- Menor comodidad
Es de gran importancia que la zapatilla cuente con un buen sistema de ventilación que permita a tu pie transpirar, evitando la humedad. Lo normal es que cuente con zonas microperforadas o rejillas de transpiración que fomenten la entrada y salida de aire del calzado. En invierno puedes optar por uno cubrebotas para evitar el frío.







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